Cuando los políticos no aprueban las ciencias

chimpance-gracioso

La ciencia y su hermana aplicada la tecnología han logrado mejoras considerables en nuestra calidad de vida. La política y sus políticos deberían haber conseguido algo parecido, sobre todo si tenemos en cuenta que es considerada por algunos (más bien unos pocos) como una rama de la moral que se ocupa de la actividad en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por hombres libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva. Según esta definición más o menos creíble, se supone que los políticos también deberían haber conseguido mejorar nuestra calidad de vida. Además deberían aprovechar las virtudes de la ciencia para lograr el ansiado bien común y por lo tanto sería esperable que los políticos deberían tener una buen conocimiento (o al menos unos buenos asesores) de aquellas disciplinas que se apoyan en la ciencia y que tantos beneficios no ha aportado. Pero lamentablemente. lo que estamos observando la mayoría de las veces que la política se aproxima a la ciencia, es un gran plastón de defecación bovina.

¿Ciencia vs pseudociencia al servicio de la política?

Tenemos grandes ejemplos en nuestra historia no tan lejana; el darwinismo fue vapuleado, mal interpretado y manipulado por intereses ideológicos. Los creacionistas renegaron de la ciencia hasta la saciedad y una vez que ya no eran soportables sus argumentos decimonónicos, intentaron darle la vuelta a la tortilla, mal utilizando unos argumentos pseudocientíficos para dar peso a sus argumentaciones. Lo más triste es que a veces le funcionó este tipo de estratagemas y muchos han utilizado esta aproximación para vendernos humo.

Los políticos en vez de defendernos de estas agresiones, nadan cómodamente entre estas aguas enfangadas y encima se suben al carro. Hemos tenido diferentes cargos políticos dignos de imitación; como una ministras de sanidad o unos presidentes de CCAA que llevaban la timo-pulsera para equilibrar “el-no-se-qué”, miembros de la realeza llevando parches magnéticos. Esto sería anecdótico si no nos afectara en nuestro día a día, pero lamentablemente no es así, porque toman decisiones usando la misma lógica que utilizan para equilibrar sus “auras cuánticas”.

Divulgación a espuertas para evitar hablar sin saber

En el 2002 en el senado, la Secretaria General de Medio Ambiente espetó las siguientes perlas sobre el lince.

nationalgeographic

“El lince parece bastante menos inteligente de lo que creíamos que era. Quizá tenga muy buena vista, pero después en sus conductas es un animal que corre muchísimo, y al correr muchísimo hay veces que no ve, no sé para a ver a donde tiene que ir y por eso en vez de ir por debajo va por arriba. Yo no he comprobado que haya pasos por debajo, pero a mí se me ha dicho y me lo creo porque todos estamos sensibilizados y la comunidad autónoma también.
Creo que tiene que haber un factor de adaptación al medio, como lo han tenido otros, para poder sobrevivir, a no ser que haya otras causas que estamos intentando mitigar.”

En el mejor de los casos, los cargos políticos encargados de la conservación de nuestras especies amenazadas, lo hacen también que deciden incluir a especies no existentes en su territorio en el catálogo de especies a proteger. Así en el 2011 la Junta de comunidades de Castilla y León protegía a sus marsopas y cachalotes, que no sólo están presentes en los ecosistemas fluviales, embalses y lagunas de esa inmensa Comunidad Autónoma, sino que además sus poblaciones son vulnerables. Aunque no me podéis negar que el Duero es mucho Duero…

Como dice el refrán no hay dos sin tres, y esta vez le ha tocado al Ministro de interior soltarnos la siguiente perla.

“Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”

La estrategia se repite, si no puede con tus argumentos clásicos, vamos a intentar convencer al vulgo argumentando que la ciencia nos apoya. Pero me temo que ni desde el punto de vista de la conservación, ni desde el punto de vista de la biología evolutiva tiene mucho apoyo.

  1. Por más que he buscado en el IUCN si se ha extinguido alguna especie por ser gay, no he encontrado nada. Sí que destaca la importancia de la pérdida de hábitat, la sobre-explotación de los recursos, la introducción de especies foráneas, la contaminación, el cambio climático. Quizás si nuestro ministro está tan preocupado por la supervivencia de nuestra especie debería pensar que estas otras causas pueden ser las que realmente importan y debería ponerse a trabajar.

  2. Desde el punto de vista de la biología evolutiva en relación a las interacciones sexuales que tienen los individuos del mismo sexo, nuestro ministro no consigue demasiados adeptos a pesar de ser un tema controvertido. Hace unos años en la isla de los delfines, publiqué un post que he conseguido rescatar y que trataba este tema. Aprovechando que la antigua web se cayó vuelvo a subirlo para intentar explicar que los comportamientos entre individuos del mismo sexo pueden tener un valor evolutivo, pudiendo ser favorable para la superveniencia de la especie.

MÁS QUE AMIGOS; Interacciones entre individuos del mismo sexo.

Bayley and Zuk han hecho

Bonobos manteniendo relaciones sexuales

wikipedia

una interesante revisión sobre este tema en una de las principales revistas evolutivas “Trends in Ecology and Evolution”. Una de las preguntas que se hacen estos biólogos evolutivos es : ¿Por qué hay animales que desarrollan comportamientos sexuales de los que no obtienen resultados directos en términos reproductivos?. La variedad y la ubicuidad de los comportamientos entre individuos del mismo sexo que se dan en la naturaleza es impresionante. Estos comportamientos se pueden observan desde mamíferos, pasando por aves, reptiles, insectos hasta nemátodos. Sin embargo comportamientos con orientación sexual (como el caso humano) son más difíciles de documentar ya que es difícil determinar cual es la orientación de un individuo de otra especie cuando no se le puede preguntar o no se tiene información a largo plazo. Aún así existen algunos ejemplos en otras especies; algunos machos de carneros salvajes, de forma sistemática, muestran un comportamiento de cortejo y de cópula ante machos del mismo sexo, independientemente de que haya otras hembras en estro dentro de la manada. También en los pingüinos barbijos se han descrito parejas de larga duración formada por individuos del mismo sexo. O las hembras del albatros de Laysan que pueden formar parejas estables durante mucho tiempo mostrando comportamientos de cortejo, cópula y alimentación de la nidada.

Estos comportamientos nos obligan a enfatizar la aparente paradoja de cómo la selección actúa en individuos que no se reproducen y las consecuencias evolutivas de estos comportamientos. Estudiar estas consecuencias nos pueden ayudar no sólo a comprender mejor las relaciones sexuales entre individuos del mismo género, sino que también nos puede ayudar a entender los procesos a través de los cuales la selección modela las interacciones sociales, los comportamientos reproductivos e incluso la morfología de algunas especies.

• En el caso de la mosca de la fruta Drosophila las investigaciones sugieren que hay algunos genes involucrados y su mutación podría tener efectos en la capacidad de los machos de reconocer adecuadamente el olor de los sexos.
• Las hembras de bonobo tienden a tener numerosos contactos genitales que les pueden llevar hasta el orgasmo. Del mismo modo los machos también intercambian masajes genitales. Estos comportamientos podrían reducir las tensiones sociales y facilitar las reconciliaciones.
• Para los delfines mulares, una de las especias con mayor tasa de interacciones sexuales dentro del mismo género, ha sugerido que estos comportamientos pueden favorecen, mantener o estabilizar las relaciones entre alianzas de individuos del mismo sexo.
• En el visón americano podrían reforzar las jerarquías sociales y reducir las agresiones entre individuos.
• Los flamencos rosas se podrían beneficiarse por la adquisición de ciertos comportamientos que podrían incrementar la habilidad de obtener territorios reproductivos.

La aparente paradoja evolutiva que representa las relaciones sexuales entre individuos del mismo género no pasa desapercibida en nuestra especie. En humanos, no sin controversias, se ha sugerido que podría haber diferentes mecanismos para explicar porqué este comportamiento se mantiene. Algunas de las explicaciones propuestas son:

foto: Museo Natural de Oslo

foto: Museo Natural de Oslo

1) Aquellos individuos que tienen estos comportamientos aportan recursos a individuos emparentados con ellos, incrementando indirectamente su eficacia evolutiva, es decir transmitiendo sus genes a partir de individuos emparentados con ellos (por ejemplo; sus hermanos, sobrinos u otros familiares).

2) Los estudios realizados con gemelos sugieren que este comportamiento es heredable, por lo que existirían factores genéticos involucrados. La hipótesis basada en la sobre-dominancia; sugiere que ciertos genes promueven estos comportamientos en estado homocigoto, pero tienen una ventaja selectiva cuando se presentan en modo heterocigoto.

3) Otra de las hipótesis es el de la selección sexual antagonista; aquellos alelos que promueven estos comportamientos intra-sexuales en un sexo incrementan la eficacia evolutiva en el otro sexo, y por lo tanto se mantienen por selección.

Las futuras investigaciones utilizando aproximaciones teóricas, comparativas y experimentales aportarán nuevos conocimientos, no solo sobre cómo la selección dirige estos comportamientos, sino también como estos comportamientos pueden a su vez actuar como fuerzas selectivas que modelen la morfología, el comportamiento y las relaciones sociales.

Autor: J Blanco

Fuentes:

Wikipedia
Bailey, N. W. & M. Zuk 2009 Same sex sexual behaviour and evolution TREE-1113

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