Causas de los varamientos de los cetáceos

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En la mañana del 30 de abril, hace hoy un año, aparecieron seis orcas varadas en una playa del norte de Islandia, cerca del pueblo de Heiðarhöfn, en la península de Langanes. Durante la noche el viento había sido muy fuerte y seguía soplando fuerte hacia la costa. Cuando el equipo de rescate de mamíferos marinos llegó al lugar, dos ejemplares ya habían muerto.

Se intentó con una grúa abrir paso en la arena, que había cerrado a las orcas en la playa:

 

 

Tuvieron que esperar mucho para que la marea les ayudase, y una cría que había en el grupo fue liberada varias veces pero regresaba de nuevo a tierra para varar. Cuando el mar estaba en su punto, en mitad de la noche, dos orcas ya estaban tan débiles que tuvieron que ser sacrificadas.

Por su conducta, parece que tenía el sistema de sonar dañado… a veces sucede tras un terremoto bajo el mar, algo que se produce a menudo en la zona de la cercana isla de Grimsey, donde se movía este grupo, que se alimentaba principalmente de arenque.

El 2 de abril, casi un mes antes, se habían registrado terremotos con muchas réplicas en esa zona

Sucede que los movimientos del fondo marino producen cambios en la presión subacuática, lo que puede ser causa -como en este caso- de lesiones en los espacios aéreos del cráneo que sirven para la ecolocalización. Posiblemente estuvieron todo el mes sufriendo esta incapacidad en diferente grado, agravándose quizás con las réplicas del terremoto, dejándose llevar por las corrientes superficiales, que eran fuertes hacia la costa norte de la península de Langanes por los fuertes vientos.

 

¿Por qué suceden los varamientos masivos?

  • Una explicación puede ser, en ocasiones, la de los terremotos, como en ese caso que aconteció en Islandia hace un año.
  • Otra causa frecuente son las enfermedades debidas a debilitamiento del sistema inmunitario -a menudo por contaminación industrial- que llevan a varamientos de ejemplares que pueden arrastrar a un grupo entero si se trata de especies sociales. Un grupo de delfines apareció varado en Asturias porque la hembra “guía” veterana estaba enmallada en una red arrastrando cabos y palangres.
  • Las aguas de Europa occidental son un punto caliente para la acumulación de la herencia crónica de PCBs, químicos persistentes provenientes de aparatos eléctricos, prohibidos en los años 80 pero que todavía persisten en los océanos. Se han encontrado niveles extremadamente altos en los delfines de las poblaciones de Europa, que se encuentran en declive. Durante veinte años se han analizado cuerpos de más de mil delfines, orcas entre ellos, y se han encontrado altísimos niveles de PCBs en su grasa corporal, lo que afecta directamente a su capacidad reproductora y su sistema inmunitario. De hecho, se ha encontrado la tasa de PCBs más alta del mundo. El último pod de orcas residente de Reino Unido, por ejemplo, que vive en el noroeste de Escocia, lleva dos décadas –desde que comenzó su seguimiento- sin reproducción, y se cree que el motivo es el estar muy afectadas por la contaminación. varamiento y rescate de orcasPor tanto, este grupo parece condenado implacablemente a la desaparición. Las 36 orcas que viven en el Estrecho de Gibraltar también sufren la contaminación por PCBs. El plancton contaminado con las toxinas sirve de alimento a crustáceos y peces, acumulándose todos los tóxicos de las presas en los predadores. A medida que unos depredadores se comen a otros, se acumulan más tóxicos en sus organismos. Así, orcas y delfines consiguen acumular las mayores cantidades de tóxicos. Sucede que las hembras, cuando crían, se liberan de la mayoría de los PCBs acumulados al amamantar a sus retoños. Es decir, que sus crías, en el momento más vulnerable, ingieren todos los tóxicos al mamar. Ahora sabemos que las hembras tienen tantos PCBs como los machos porque no están criando. Una población de delfines mulares de Portugal que lleva siendo estudiada cuatro décadas, hace una década que dejó de reproducirse debido a la acumulación de tóxicos en sus cuerpos.
  • Se sabe que los sónares militares antisubmarinos también son causa de varamientos en muchas partes del mundo. Se ha determinado que los cetáceos pierden totalmente la audición y, por tanto, su sistema de ecolocalización, quedando totalmente desamparados, desorientados y sin posibilidades durante al menos cuarenta minutos, lo que puede hacer, en algunas especies que bajan a mucha profundidad para alimentarse como son los zifios y los calderones, que suban a la superficie de forma precipitada sufriendo una embolia. En las islas Canarias, las pruebas militares submarinas son la causa de muerte de muchos zifios que aparecen varados.
  • Estudios geológicos submarinos como los que se realizan para la búsqueda de zonas petroleras tienen también los mismos efectos. Las prospecciones petrolíferas son nefastas en este sentido. Las prospecciones sísmicas han hecho varar incluso a calamares gigantes de grandes profundidades en Asturias. Presumiblemente, si la afección es a nivel auditivo y de forma temporal, los cetáceos pueden varar por desorientación extrema y, de ser conducidos al mar de nuevo, pueden eventualmente recuperar sus capacidades y sobrevivir, como de hecho a veces sucede.

 

 

  • En algunos casos podría suceder, como sugieren algunos autores, que cambios en las corrientes debidos a cambios climáticos acerquen masas de agua con mayor cantidad de nutrientes y por tanto con más alimento a zonas más costeras aumentando así el riesgo de varamiento.
  • Algunos individuos aparecen desorientados por causas desconocidas introduciéndose en puertos y lugares cerrados. En ocasiones tardan horas en encontrar la salida o no pueden llegar a encontrarla, lo que puede provocar su muerte o ir disminuyendo sus posibilidades de supervivencia por debilitamiento ya que estas situaciones provocan un estrés enorme.

 

Frecuentemente numerosos cetáceos varan en nuestras costas por diferentes razones

Es el caso de un delfín listado que apareció en una cala de A Guarda, y que no sobrevivió. También el de otro delfín que apareció desorientado a principios del año pasado en el puerto de Valencia, para el cual se preparó un dispositivo con el fin de que no saliera a mar abierto durante la noche pues era una cría, que pudiera ser hidratado y guiado a tiempo hacia la salida con una embarcación y un buceador.

En Ibiza, con las desgraciadas ampliaciones del puerto, también apareció un delfín que estuvo desorientado durante horas.

Aún recuerdo los 4 rorcuales que entraron desorientados por causas desconocidas en el Puerto de Palma de Mallorca en agosto de 1986 y que estuvieron durante horas sin encontrar la salida. También el varamiento masivo de un grupo de cachalotes, enmallados en una red de deriva, en Mallorca, con crías y madres incluidas, al que desde el barco Zorba de Greenpeace habíamos estado controlando días antes.

 

David Nieto Maceín, especialista en comportamiento animal

 

 

                David Nieto Maceín

              http://davidnietomacein.blogspot.pt/

 

 

 

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